Valentina Capacho, Manuela Aguirre y Estefanía Ospina son tres jóvenes universitarias oriundas del municipio de Puerto Boyacá y quienes vivían en el segundo piso de la casa ubicada en la capital antioqueña donde impacto una avioneta la mañana de este lunes.

Los momentos de angustia de tres boyacenses que se salvaron milagrosamente del accidente aéreo en Medellín 1
La tragedia que dejó el accidente de una avioneta en el occidente de Medellín, pudo ser peor si se tiene en cuenta que cayó en la casa en la que vivían tres jóvenes boyacenses. Foto: Archivo particular.

Sobre las 10:14 de la mañana del 21 de noviembre la avionetaPiper Bimotor de matrícula HK5121, operada por la empresa San Germán, que cubría la ruta Medellín -municipio de Pizarro, en el departamento del Chocó, hasta donde se ha dicho presento fallas en el motor cayendo contra una casa en el barrio Belén Rosales, al occidente dela capital de Antioquia, afectando un total de edificacionesdel sector.

Boyacá Sie7e Días habló con Manuela Aguirre, estudiante de tercer semestre de ingeniería ambiental quien reviviólos momentos de angustia que pasó junto a sus compañeras de apartamento.

“Eran como las 10:15 de la mañana, estaba sola en mi habitación organizando la ropa cuando sentí como un estruendo, pero nunca creíamos que había sido una avioneta, en ese momento salimos todas desesperadas de las habitaciones, una compañerita empezó a gritar fuego, fuego, y nos percatamos que la última habitación se estabaquemando y en el patio también había llamas: todas quedamos en shock”, relató.

En la habitación que quedo sin techo y se incendió, se estaba quedando la abuelita de una compañera que vino a visitarla, pero que gracias a Dios se encontraba en la cocina preparando el desayuno. 

“Apenas vimos que ese sitio estaba incendiado, nos asustamos aún más y la situación no nos dio tiempo de nada, salimos en pijama, otras descalzas, corríamos por toda la calle mientras se escuchaban gritos, pero no entendíamos que pasaba. Ya estando en la calle muy nerviosas lo primero que hicimos fue llamar a nuestros papás, les contamos lo que en el momento estaba pasando,ellos nos calmaron y viajaron desde Puerto Boyacá a acompañarnos”, asegura la joven.

Y continuó explicando que en este momento se encuentran en un hotel, que ayer volvieron al apartamento a sacar algunas cosas, pero que fue muy poco lo que lespermitieron sacar porque es una escena de investigación del accidente; que la ropa huele a gasolina, esta mojada, huele a humo y que otra parte se quemó.

“Entrar de nuevo a la casa y ver como quedó, fue terrible,eso es una sensación inexplicable, porque usted nunca se imagina que esto le pueda pasar. Ver como quedó todo y que no nos pasó absolutamente nada, es realmente un milagro”, recalcó.

Otro de quienes dio su testimonio a Boyacá Sie7e Díasfue Héctor Capacho, padre de Valentina otra de las tres jóvenes que estudia Nutrición, y quien viajo desde Puerto Boyacá a Medellín para acompañar a su hija en este momento.

“Yo estaba en mi casa en Puerto Boyacá viendo la misa por televisión, cuando salió la noticia que una avioneta se había caído, dije voy a llamar a mi hija para avisarle que mire lo que pasó ya que ella estaba en Medellín, cogí el teléfono pero justo en ese momento no había señal de mi operador y pensé, ahora más tarde que haya señal la llamo”, dijo el boyacense.

Y recuerda que como unos tres minutos después llegó suhija mayor llorando y gritando que se había caído unavioneta encima a la casa de Valentina, por lo que de una vez organizaron viaje y arrancaron en medio de la angustia más grande para Medellín.

“Nos encontramos con nuestra hija y fuimos al apartamento, pero eso quedo para demolerlo, el tercer piso ya cayó sobre el segundo donde vivían las niñas, incluso la habitación donde se estaba quedando la abuelita de una de las niñas quedo sin techo y destruida totalmente, hasta con dos de los cuerpos de los pasajeros de la aeronave calcinados en el baño”, dijo y añadió que después de ver eso solo queda darle gracias a Dios porque cuido a su hija y sus compañeritas, que esto realmente es un milagro.

En este accidente fallecieron todos los ocupantes de la aeronave, es decir la tripulación y seis pasajeros incluido el piloto Julián Aladino, su copiloto, Sergio Guevara Delgado; y los pasajeros Jorge Cantillo Martínez, DubánOvalle Quintero, Anthony Mosquera Blanquiceth, Pedro Pablo Serna, Melissa Pérez Cuadros y Nicolás Jiménez.

Los boyacenses siguen en el hotel que les asignó la empresa de aviación, mientras las jóvenes terminan el semestre para regresar a su natal Puerto Boyacá, para descansar y tratar de olvidar el accidente, además de buscar un nuevo apartamento y volver a llevar nuevas pertenencias, ya que prácticamente perdieron todo lo que tenían en la casa.

Por akzfw

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